Diablo III

Resumen de características de Diablo IV

Resumen de características de Diablo IV

Sabemos que estáis deseando saber todo lo posible sobre Diablo IV, ¡así que nos complace poder compartir toda esta información! Para empezar, vamos a darle un buen repaso a las características y los detalles que vamos a desvelar en la BlizzCon 2019 y a responder algunas de las preguntas que, seguramente, tengáis sobre el próximo gran título de la franquicia de Diablo.

Tenéis más información sobre Diablo IV en nuestra web oficial.


Las clases de Diablo IV

Con el lanzamiento, Diablo IV tendrá cinco clases de personajes únicas, cada una con mecánicas propias y diferenciadas para encarnar el concepto correspondiente. Hoy vamos a hablar de las tres primeras que vamos a presentar: el bárbaro, la hechicera y el druida.

Bárbaro

Este guerrero corpulento y brutal merodea constantemente por el campo de batalla repartiendo grandes cantidades de daño gracias a su amplio abanico de potentes armas. Con el sistema del arsenal, los bárbaros pueden cambiar entre distintos tipos de armas (como, por ejemplo, de una pesada maza de dos manos a un par de hachas de mano ágiles y afiladas) en función de la situación, sus necesidades y vuestra destreza.

Los bárbaros podrán portar cuatro armas en total y cambiar entre ellas con rapidez en cualquier momento. También se podrán asignar armas concretas a distintas habilidades para que los jugadores más avanzados dispongan de más posibilidades de personalización aún.

Hechicera

La hechicera domina potentes poderes elementales y dispone de todas las variantes mágicas que podáis imaginar. Tan frágil como destructiva, esta heroína con un estilo de juego arriesgado pero gratificante alterna entre fuego, frío y rayos. Su dominio de la magia es un aspecto emblemático e indeleble del concepto de poder de Diablo, así que hemos seguido construyendo sobre esos firmes cimientos.

Podréis controlar y dominar a vuestros enemigos con la nueva mecánica Enfriamiento. Cuanto más daño de frío inflijáis, más rivales ralentizaréis, congelaréis y, al final, destrozaréis con vuestros ataques.

Druida

¡El maestro cambiaformas regresa a Santuario por la puerta grande! Cambiad continuamente de humano a hombre oso u hombre lobo: su dominio de la magia de la tierra y la tormenta no tiene parangón.

Cada habilidad utiliza una forma distinta y hay habilidades completamente nuevas, como Cataclismo, capaces de aniquilar hordas de enemigos con la furia arrebatada de la propia naturaleza. La magia de la tormenta persiste en el campo de batalla, así que podréis desatar torrentes de rayos, viento y lluvia antes de cambiar de forma para devastar a vuestros rivales.


Puntos de habilidad y árboles de talentos

Diablo IV contará con un sistema de progresión permanente y personalización individual. Para ello, vamos a recuperar tanto los puntos de habilidad como los árboles de talentos.

Los puntos de habilidad se obtendrán al subir de nivel y al encontrar tomos valiosos por el mundo. Podréis gastarlos al momento, guardarlos para invertirlos en habilidades que se desbloqueen en niveles posteriores, repartirlos entre varias habilidades o concentrarlos en vuestras favoritas para que sean más potentes.

Cada clase cuenta también con un árbol de talentos propio que abre más opciones de personalización, aunque vuestras elecciones podrían tener un precio. Por ejemplo, la hechicera puede centrarse en habilidades que potencien su movilidad o su daño de rayos, pero, entonces, renuncia a poderes de frío más devastadores. El druida puede optar por convertirse en un resistente combatiente cuerpo a cuerpo al invertir en talentos de hombre oso, pero eso, aunque no le impide usar las habilidades de hombre lobo o invocador, sí hará que estén menos optimizadas. En todo caso, las decisiones están en vuestras manos y se manifiestan en las inversiones en talentos.

Los talentos se vuelven más poderosos cuanto más avanzáis por el árbol, ¡así que aseguraos de elegir bien a medida que subís de nivel!


Multijugador y mundo abierto

A diferencia de otros títulos anteriores de la saga, Diablo IV utiliza un sistema de mundo completamente abierto. Esto implica que podréis explorar cualquiera de las cinco regiones distintas en el orden que prefiráis, cuando queráis y sin restricciones de movimiento entre ellas. Santuario se convertirá en un lugar con vida propia que explorar y saquear. Con novedades como ecosistemas de monstruos asociados a cada región, un mundo con eventos públicos compartido por todos los jugadores y ciudades que hacen las veces de puntos sociales de reunión, el mundo de Diablo IV os parecerá algo menos solitario (aunque no menos lúgubre).

Las distintas regiones que vamos a presentar estarán conectadas de forma contigua para que podáis explorar perfectamente entre zona y zona sin interrupciones de carga.

Scosglen

El hogar de los druidas es una tierra boscosa, verde y lluviosa que colinda con la costa. Los hombres lobo acechan entre el espeso follaje, mientras que la nueva familia de monstruos, los ahogados, habita en el litoral encantado a la espera de arrastrar a sus incautas víctimas hasta el agua para acabar con ellas.

Cimas Quebradas

Como caracteriza a la franquicia de Diablo, las mazmorras serán experiencias aleatorias, tanto por su diseño como por los sucesos que pueden ocurrir en ellas. Habrá paisajes interiores o exteriores, a veces se mezclarán distintos entornos y, en todo caso, ofrecerán posibilidades de exploración continua, pues moverse entre niveles o escenas es ahora un proceso natural sin pantallas de carga.

Estepas adustas

En el duro e implacable entorno de las Estepas Adustas solo pueden sobrevivir las almas más resistentes (o desesperadas). Tened precaución, pues los habitantes de esta tierra recurren a todo para sobrevivir, desde actos de bandolerismo de poca monta hasta el canibalismo.

Hawezar

En esta ciénaga infestada de sierpes moran brujas y fanáticos que peinan las turbias profundidades en busca de artefactos ancestrales. Aquí, los incautos se ven rápidamente en apuros.

Kehjistan

Como hemos visto en anteriores visitas a Alcarnus y Caldeum, las sombras del desierto de Kehjistan brindan un excelente refugio a una secta cada vez más poderosa. Discretamente, sondan las ruinas abandonadas en busca de poderes que contribuyan al retorno de los demonios mayores.

En grupo o en solitario

Ya seáis más de ir en grupo o de emprender aventuras en solitario, Diablo IV os permitirá jugar de distintas maneras.

A la hora de afrontar la campaña, podréis descubrir toda la historia a vuestro ritmo o acompañados de amigos, ya que el progreso se sincroniza con el líder del grupo para que no quepa duda de lo que se ha hecho y lo que queda por hacer.

Aunque la mayoría del mundo es abierto para todos, en cada región existen determinadas partes, más pequeñas, que son específicas de la campaña. Una vez completados los objetivos de la campaña, esas zonas se abrirán dinámicamente para los demás jugadores. Esto significa que puede que veáis pasar a un grupo de aventureros o que os topéis con un evento o un jefe del mundo al que se estén enfrentando otros jugadores. No será necesario que forméis grupo para disfrutar de estas actividades: la decisión de uniros a la batalla o seguir vuestro camino será vuestra.

Exploración de mazmorras

Las mazmorras serán experiencias aparte e individuales. Aunque no veréis a otros aventureros mientras exploráis unas ruinas abandonadas, tendréis la opción de formar un grupo de hasta cuatro jugadores para hacer frente a mayores desafíos y acceder a mejores recompensas.

Como caracteriza a la franquicia de Diablo, las mazmorras serán experiencias aleatorias, tanto por su diseño como por los sucesos que pueden ocurrir en ellas. Habrá paisajes interiores o exteriores, a veces se mezclarán distintos entornos y, en todo caso, ofrecerán posibilidades de exploración continua, pues moverse entre niveles o escenas es ahora un proceso natural sin pantallas de carga.

Además, vamos a introducir objetivos de mazmorra que os guiarán por la aventura y os ofrecerán mejores recompensas a cambio de mayores peligros. A medida que completéis objetivos de mazmorra, se actualizarán las metas, y la propia mazmorra podría responder con enemigos y retos más complicados. Cada objetivo se ha diseñado individualmente para que las mazmorras tengan una identidad propia, ¡y hay cientos de mazmorras con montones de eventos para que cada aventura sea distinta!

Además, las mazmorras del final del juego evolucionarán en torno a tres pilares: variedad, profundidad estratégica y capacidad de intervención de los jugadores. Un nuevo sistema que os presentamos hoy es lo que llamamos mazmorras con llave. Al encontrar una llave en el mundo de Santuario, podréis mejorar una mazmorra existente a una versión especial del final del juego con mayor dificultad, mejores recompensas y afijos de mazmorra. Entre la aleatoriedad natural, conocer la dificultad y los afijos que os esperan, y elegir habilidades y equipo con antelación, esos tres pilares están cubiertos para ofreceros un final del juego único y en constante evolución.


Monstruos de Santuario

Ya sabéis dónde vais a matar cosas y cómo lo haréis, pero ¿cuál es exactamente la amenaza? Vamos a analizar algunos de los enemigos que os esperan en Diablo IV.

Familias de monstruos

Para darle una vida nueva y más realista al mundo de Santuario, hemos adoptado una nueva estrategia en la creación y el diseño de monstruos. Ahora, cada monstruo forma parte de una familia que, normalmente, incluye una serie de enemigos distintos relacionados por una temática y una ubicación. Os presentamos una de las nuevas familias, los ahogados.

Los ahogados son seres acuáticos que aparecen por las costas de Scosglen. No estarán en ninguna otra parte del mundo, así que, si tenéis intención de cazarlos, tendréis que desplazaros hasta allí para encontrarlos. Cada miembro de la familia dispone de una especialidad o habilidad característica que l ofrece sinergia con otros miembros de la familia, lo que hace que sean más fuertes cuando luchan juntos.

Rediseño de los afijos

Los afijos funcionarán de una manera algo distinta esta vez. Aunque seguiréis viendo efectos esperados como Lava, quizá os sorprenda cómo cambia la estrategia el afijo Multidisparo en función del enemigo al que afecta.

Tomemos el ejemplo de la familia de los caídos. Un caído de ataque a distancia encantado con Multidisparo os lanzaría tres proyectiles, como cabe esperar. Sin embargo, si ese encantamiento Multidisparo lo lleva un chamán caído, vuestra prioridad cambiará, pues empezará a revivir a tres de sus aliados a la vez en lugar de solo a uno. Los afijos transformarán la forma de afrontar a vuestros oponentes y ofrecerán una experiencia de juego diferente en función de los enemigos a los que afecten.

Ashava y los jefes del mundo

Si habéis probado nuestra demo de la BlizzCon o habéis prestado mucha atención al tráiler del juego, es probable que os hayáis percatado de una gran novedad: Ashava. Ashava, la primera de nuestros nuevos jefes del mundo, es un demonio ancestral que acecha bajo Santuario, y hará falta más de un poderoso héroe para derrotarla.

No solo tendréis que formar un grupo (o, al menos, uniros a unos cuantos jugadores) para plantarle cara, sino que conviene que prestéis mucha atención a sus habilidades y utilicéis las vuestras con acierto. Evitad sus letales golpes con la habilidad básica Evasión y utilizad la nueva mecánica de «debilidad» a vuestro favor. En lugar de que haya jefes inmunes a los efectos de control de masas, quedan debilitados y pierden capacidades o poder una vez alcanzado un umbral determinado. Cundo Ashava se debilita, las hojas de sus brazos se rompen y se reduce sobremanera el alcance de su ataque de torbellino, lo que reduce mucho su poder.


Sistema de objetos

No sería un juego de la saga de Diablo sin botín a montones, así que queremos compartir una visión amplia y vertical del sistema de objetos. En primer lugar, os encontraréis con la mayoría de las categorías de objetos que conocéis:

Normal -> Mágico -> Raro -> Legendario/Conjunto -> Ancestral -> Mítico

En Diablo IV, nuestra idea es que los objetos legendarios sean tan poderosos como los objetos de conjunto, si no más. No queremos obligaros a comprometeros con un conjunto de clase concreto para jugar vuestro estilo preferido. Los objetos ancestrales son un sistema que aprovecharemos para las temporadas, pero ahondaremos en ese asunto más adelante. En cuanto a los objetos míticos, serán tan poderosos que solo podréis llevar uno equipado en cada momento, ¡así que tendréis que elegir bien!

En lo que respecta a las estadísticas de combate, hemos simplificado sus aspectos matemáticos. Los jugadores deberían dedicar más tiempo a pensar en estadísticas que cambien su manera de jugar en lugar de a la simple aritmética. El ataque y la defensa serán los pilares: una estadística aumentará el daño infligido y la otra reducirá el daño recibido.

Seguirá habiendo otras estadísticas más complejas, como la velocidad de ataque o la reducción de daño cuerpo a cuerpo, pero serán valores que transformen vuestra forma de afrontar el combate de una manera más que numérica. Es posible que sí aumenten vuestro daño o reduzcan el que recibís, pero lo harán de formas que os hagan pensar en el campo de batalla o en las habilidades que encajan mejor en las distintas situaciones.

Algunos objetos también potenciarán talentos concretos, como si fuesen puntos adicionales invertidos en ellos. Si queréis maximizar el poder de Pulverizar, ¡podréis hacerlo con habilidades, talentos y objetos!

Poderes legendarios

Los poderes legendarios deberían modificar de un modo fundamental la experiencia de juego de las habilidades, y es precisamente eso lo que nos hemos propuesto en Diablo IV. La mejor manera de ilustrarlo es repasar algunos poderes en los que hemos trabajado para la habilidad Teletransporte de la hechicera.

Un poder legendario podría aumentar vuestra defensa durante unos instantes tras usar Teletransporte para convertirlo en una gran herramienta defensiva de huida. Otro podría permitiros incrementar vuestro daño brevemente tras emplear Teletransporte para animaros a entrar en liza. Puede haber otro que elimine el tiempo de reutilización de Teletransporte, pero, a cambio, os envíe a una ubicación aleatoria para que contéis con una movilidad mejorada pero impredecible. Por último, tenemos un poder que añade una ráfaga de daño en área al completar Teletransporte.

Al combinar todos estos poderes legendarios, los resultados pueden ser tan alocados como divertidos, y la decisión de cómo conjuntarlos está en vuestras manos (y, quizá, también de la suerte).

Runas

¡Las runas vuelven con más fuerza que nunca! En Diablo IV, os otorgan forma más de personalizar el equipo. Existen dos tipos: condiciones y efectos. Es tan sencillo como engarzar una condición y un efecto para crear vuestro propio poder legendario. Habrá una enorme variedad de ambos tipos de runas, y estamos deseando ver cómo las combináis.


Preguntas frecuentes

¿Tenéis alguna duda que no hayamos resuelto? Echadles un ojo a estas preguntas frecuentes.

P: ¿Habrá comercio?
R: Sí. Todavía estamos ultimando los detalles, pero somos conscientes de que es algo muy solicitado entre la comunidad y queremos recuperar alguna forma de comercio sin que eso vaya en detrimento de la experiencia de la búsqueda de botín.

P: ¿Habrá clanes?
R: ¡Sí! Los clanes serán una característica fundamental de Diablo IV.

P: ¿Habrá JcJ?
R: Sí. Algunas zonas del mundo ofrecerán una experiencia JcJ opcional en las que tendréis que vigilar vuestra espalda mientras vivís vuestras aventuras.

P: ¿Habrá temporadas?
R: ¡Sí! Mantendremos las temporadas y queremos que afecten en mucho a vuestra forma de afrontar el juego. Más adelante desvelaremos más detalles.

P: ¿Habrá modo incondicional?
R: ¡Sí! Nos encanta esta característica desde que nació como un desafío creado por los jugadores en el Diablo original.

P: ¿Saldrá Diablo IV en consolas?
R: Estamos trabajando con nuestros socios para llevar Diablo IV tanto a PC como a Xbox One y PS4. En estos momentos no podemos anunciar su disponibilidad en otras plataformas.

P: ¿Y qué hay de la característica X que no habéis mencionado?
R: Sabemos que tendéis montones de preguntas sobre el estado final de Diablo IV, pero, aunque hemos trabajado a destajo en todos los elementos artísticos, narrativos y de sistemas que os hemos presentado hasta ahora, aún nos queda mucho trabajo por delante y seguimos en una etapa temprana del proceso de desarrollo. Lo que habéis visto este fin de semana es un resumen muy general. A medida que desarrollemos el próximo título de Diablo, es posible que cambien muchas cosas.


Mucho que compartir y aún más que desarrollar

Diablo IV está en una fase inicial de desarrollo, pero no podíamos esperar más para desvelaros el estado actual del juego. Pese a que no sabemos aún cuándo empezará la primera fase de acceso público, os mantendremos al tanto mediante artículos trimestrales que publicaremos en el sitio de la comunidad de Diablo y enlazaremos en los foros para facilitaros el acceso.

Tenemos mucho trabajo que hacer para dar forma a esta infernal maravilla. ¡Estamos deseando veros jugar!

Podéis seguir hablando de Diablo IV en el foro general.

Siguiente artículo
Overwatch
1 d.

Los entresijos de Jersey feo: 76

Hablamos del nuevo aspecto de Soldado: 76 (y de ese jersey tan maravillosamente feo) con el artista responsable.